Harry Bosch #3: La rubia de hormigón

La tercera entrega del detective creado por Michael Connelly continúa la inmersión retrospectiva en el personaje: en Hielo negro se trataba principalmente el pasado familiar de Bosch, y en esta ocasión se retoma como un móvil crucial para aclarar el caso que le desterró de Robos y Homicidios a la división de Hollywood . El caso del Maquillador fue mencionado fugazmente en El eco negro y también en Hielo negro pero irrumpe en la primera línea del relato cuando la viuda de Norman Church abre un proceso de derechos civiles contra el detective cuatro años después de que Bosch acabara con la vida del principal sospechoso, que finalmente fue encontrado culpable.

El título de la novela juega con la Señora de la Justicia de hormigón que hay frente al juzgado y una nueva víctima encontrada envuelta en hormigón. Esta mezcla pone en duda la resolución del aquel caso y Bosch se cuestiona su futuro: "podría estar hundiéndome en el fango. Me pregunto si conseguiré trabajo de detective privado después de esto. Como Marlowe". Con la reaparición de otro factor de aquellos tiempos, los poemas anónimos enviados al propio Bosch y al Times, el detective termina por pensar si falló cuando señaló a Norman Church o si hay algún imitador muy bien informado que ha reemprendido el trabajo de su ídolo, y si ese imitador está cerca de él. El autor explica a través de sus personajes que el juicio no está virgen de vicios: en la acusación hay un negocio por las minutas y en la defensa del departamento una preocupación por los gastos, y todo esto importa más que si el fallo le declara culpable o inocente.

En ese circo en torno al juicio, Bosch no soporta a su abogado porque es parte de la burocracia pendiente de estadísticas y balances. Bosch admira la solvencia de Honey Chandler, que representa a la demandante y trata de hundir al detective en el juicio abriendo cajones que él preferiría mantener escondidos. Ahora le toca sufrir a él, pero siempre transmite respeto a quien agita la versión oficial del Departamento, siempre preocupado por no airear los trapos sucios. Uno de los hombres más preocupados en esa tarea suele ser el subdirector Irving, quien se muestra menos duro con Harry y es un compañero leal (aunque superior) en la operación policial para averiguar si alguien bien informado imita al Maquillador o si Bosch mató a un sospechoso inocente. El operativo permite ahondar en la relación entre el porno y la prostitución, un tema de denuncia social que completa una gran historia.

Ficha técnica
Título: La rubia de hormigón
Autor:  Michael Connelly
Editorial: Roca editorial
Páginas: 399
Año: 1994

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