Harry Hole #1: El murciélago


El cercano debut cinematográfico de Harry Hole ha renovado mi interés en sus novelas y me ha dado el último empujón necesario para atacarlas, aunque antes ya habían hecho su parte el mes temático de Leer sin prisa y las declaraciones de Michael Connelly, "Jo Nesbø es mi nuevo escritor de thriller favorito y Harry Hole mi nuevo héroe". Así las cosas, aparecerá en este blog una reseña por mes hasta octubre, cuando publicaré un texto sobre El muñeco de nieve, el título elegido para la adaptación. Pero empecemos por el principio: El murciélago.

El primer asunto que me ha llamado la atención es el escenario de la investigación. La costumbre es ver a detectives jugando en casa, como Kenzie y Gennaro en Boston o Méndez en Barcelona, pero Jo Nesbo empezó a escribir sobre Harry Hole enviándolo a las antípodas. En este caso, la fórmula del pez fuera del agua permite al lector ir conociendo la idiosincrasia australiana al mismo tiempo que Harry, un rasgo presente en el título: el murciélago es el símbolo de la muerte para los aborígenes.

Harry Hole aterriza en Sidney para investigar el asesinato de una joven noruega en colaboración con la policía local. El recién llegado es asignado a Andrew Kensington, un aborigen con una verborrea inacabable y un dominio extraordinario de los bajos fondos, lo que permitirá al nórdico llegar a conocer a personalidades como el boxeador Robin Toowoomba, el payaso gay Otto Rechtnagel o el chulo Teddy Mongabi... que tampoco van escasos de labia. 

Rodeado de tanto personaje con verbo fácil, El murciélago a veces mezcla la novela policíaca y la novela sociológica dando lugar a una novela negra muy adictiva y entretenida. No he tenido la sensación de estar ante una ciudad muy corrupta, pero en esa ciudad festiva a tres años de celebrar los Juegos Olímpicos vive una sociedad de segunda: los aborígenes.
"Ha habido épocas diferentes, y políticas distintas. Yo pertenezco a la generación urbanizada a la fuerza. Tras la Segunda Guerra Mundial, las autoridades creyeron que era preciso modificar las políticas anteriores e intentaron asimilar a los aborígenes en vez de aislarlos. Y lo intentaron controlando nuestros lugares de residencia y hasta con quién nos casábamos. A muchos los trasladaron a las ciudades para que se adaptaran a la cultura urbana europea. Los resultados fueron catastróficos. En poco tiempo encabezábamos todas las estadísticas negativas: alcoholismo, desempleo, divorcios, prostitución, delincuencia, violencia, drogadicción… lo que quieras: nosotros los primeros. Los aborígenes eran y continuaron siendo los perdedores sociales de Australia"
Creo que el principal defecto de este arranque es el déficit de personajes femeninos. Todos los que aparecen forman parte del entorno de la víctima, por lo que no volverán a salir; y estas mujeres son en general prostitutas o bailarinas dependientes de la protección de un hombre. Esta carencia me ha sorprendido bastante teniendo en cuenta el dominio nórdico para crear personajes femeninos fuertes como Saga Noren (Bron Broen) o Sarah Lund (Forbrydelsen).

Pese a esta deuda, seguiré con gusto los casos de Harry Hole. El noruego es un policía implacable, un tipo duro e impulsivo; pero también es un hombre enamoradizo con una historia de amor perdido. Y es abstemio, lo que esconde una trágica despedida del alcohol y un miedo atroz a recaer. A lo largo de la novela vamos conociendo detalles de la biografía de Harry, sobre todo cuando se siente íntimo junto a Birgitta, una ex compañera de la víctima de la que se enamora. En una de las conversaciones le explica su forma de entender el trabajo policial:
"Cada vez que resuelves un caso de asesinato te haces un poco de daño. Por desgracia, en general hay más miseria humana e historias tristes que móviles maliciosos de lo que cualquiera imaginaría al leer las novelas de Agatha Christie. Al principio me consideraba un caballero justiciero, en cambio ahora hay ocasiones en que me siento más como un basurero. Los asesinos suelen ser tipos miserables y resulta fácil encontrar al menos diez razones que les han llevado a ser como son. En general, el sentimiento que acaba embargándote es la frustración. Frustración por el hecho de que no se contentan con destruir su propia vida, sino que tienen que llevarse por delante a los demás en su caída. Seguramente esto siga sonando muy sentimental…"
Ficha técnica
Título: El murciélago
Autor: Jo Nesbo
Traductor: Bente Teigen Gundersen
Editorial: Random House
Páginas: 376
Año: 1997

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