Kenzie y Gennaro #4: Desapareció una noche


A veces me resulta complicado leer una novela aclamada por la crítica que además ha sido adaptada al cine, porque no sé hasta qué punto he sido influido. Además, en este caso es Dennis Lehane, cuyo nombre me parece una gran garantía. Esto me rondaba la cabeza mientras leía la primera página de la cuarta entrega de la serie Kenzie y Gennaro: Desapareció una noche, o Gone, baby, gone en su versión original. Una vez acabada, creo que si hubo influencia tanto da, es la mejor historia que he leído de Patrick Kenzie y Angela GennaroAdiós, pequeña, adiós es una novela oscura y dolorosa para las personas que aparecen en ella.

Los detectives viven su mejor momento después de tantas turbulencias: la agencia pasa por su etapa más rentable gracias a casos financieros y divorcios y "ha pasado año y medio desde que consumaron un romance que duraba décadas". Sin embargo, Dorchester sufre y acude a Patrick y Angela para encontrar a Amanda, una niña de cuatro años desaparecida hace tres días. Suena algo rutinario en la novela policíaca, pero Lehane consigue levantar un thriller acerca de la pérdida, el dolor y la responsabilidad que arranca poniendo un nudo en la garganta con un puñado de datos sobre niños desaparecidos.



La  sobriedad de la narración y la consciencia del autor sobre este problema social dotan a Desapareció una noche de una profundidad y trascendencia a la altura de Mystic River o Cualquier otro día, y no solo es interesante por lo que plantea, también es muy cautivadora para el lector por cómo lo cuenta. Después del primer caso fuera de Boston en Lo que es sagrado, Lehane recupera con fuerza su ambición sociológica para explicar el barrio y abrigar la investigación con pequeñas historias del vecindario.

La investigación del caso ya lleva tres días cuando Kenzie y Gennaro aceptan colaborar. En ese tiempo ya han dejado atrás el período que suele marcar que si no se ha resuelto ya, ya no se resolverá nunca, también han visto la falta de pistas fiables y el espectáculo sensacionalista que han montado alrededor los medios de comunicación. Por tanto, no son los detectives privados quienes dirigen la operación y deciden su relación con los cuerpos de seguridad, Patrick y Angela tendrán que trabajar junto al Departamento desde el primer momento y con la necesidad de alcanzarles en cuanto a información; a cambio, cuentan la confianza absoluta de los tíos de la criatura, más activos y preocupados que una madre a la que parece que le cuesta entender la magnitud de la desaparición.

Desapareció una noche presenta un complejo dilema que pesa sobre Kenzie y Gennaro y también sobre el lector, tiene que ver con qué es lo mejor y quién puede o debe decidirlo. Esta es la novela de la serie que más pone a prueba a los dos protagonistas, desde las implicaciones de aceptar el caso a las consecuencias de su resolución. Se nota la tensión en cada página: "cuatro años y desaparecida no deberían ir nunca juntas", pero lo están y esta vez es en el barrio que ven desde su oficina en el campanario.



Gone, Baby, gone en el cine
Ben Affleck se estrenó como director hacia mediados de la década pasada con la adaptación de este libro, él mismo firmó el guion (en 1997 había ganado el Oscar a mejor guion original) y dirigió la obra. El resultado a mi juicio es más que notable, es complicado ser fiel del todo a una novela tan compleja pero consigue darle una vuelta a la historia para acabar llegando al mismo punto: el dilema de qué es lo mejor. La gran mancha del guion es el desequilibrio entre los dos detectives: en lugar de ver una pareja, parecen un detective (muy acertado Cassey Afleck) y su ayudante Angela, en lugar de su compañera (creo que desaprovechada Michelle Monaghan).


Ficha técnica
Título: Desapareció una noche
Autor: Dennis Lehane
Editorial: RBA Serie Negra
Año: 1998
Páginas: 560

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sociedad Negra, de Andreu Martín

Harry Bosch #6: El vuelo del ángel