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Mostrando entradas de noviembre, 2016

Deuda de sangre, Michael Connelly

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La  introducción de Jack McEvoy fue un gran aporte al universo Harry Bosch. Michael Connelly consiguió sorprender notablemente cambiando a su detective habitual por un periodista de sucesos, al que otorgó referencias autobiográficas. Dos años después, el autor repitió jugada para alumbrar a un nuevo personaje, Terry McCaleb, un agente del FBI con talento para los perfiles psicológicos de asesinos en serie y retirado por problemas de salud. El protagonista de Deuda de sangre comparte honestidad y empeño con Bosch, ambos son también dos caras de una misma moneda: Bosch se motiva con la víctima, "o cuentan todos o no cuenta nadie", y McCaleb con el criminal, "odiaba que alguien culpable saliera impune. Todavía lo odio".

El delator, Liam O’Flaherty

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Gypo Nolan es un ex revolucionario, ex policía y uno de tantos sintecho de Dublín a comienzos de siglo XX. Y Gypo Nolan sucumbe a uno de los comportamientos peor considerados en una dinámica de grupo: la delación. Su caída en desgracia es una adaptación libre de la traición de Judas en el ámbito del movimiento obrero y el lumpen dublinésGonzález Ledesma decía uno de sus libros que el inspector Méndez nunca necesitaría tecnologías para resolver casos, solo corazón, porque desde Abel y Caín la gente ha sido siempre la misma.

Que Dios nos perdone, cine negro en Madrid

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El cine español nos sigue dando alegrías en el género negro y policíaco. La última joya es de Rodrigo Sorogoyen, que dirige el guion que escribió junto a Isabel Peña, y es un thriller muy potente, opresivo y cuidado. Son dos horas que se pasan volando con esta película que recibió el premio a mejor guion en el Festival de San Sebastián.

Desde mi punto de vista, el guion me ha parecido tan bien llevado como clásico. Me ha gustado más la dirección, muy realista y brillante tanto en escenas íntimas como en secuencias de acción muy vibrantes. Por su parte, Roberto Álamo y Antonio de la Torre han firmado una gran pareja de inspectores separados por su forma de expresar emociones.

Kenzie y Gennaro #4: Desapareció una noche

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A veces me resulta complicado leer una novela aclamada por la crítica que además ha sido adaptada al cine, porque no sé hasta qué punto he sido influido. Además, en este caso es Dennis Lehane, cuyo nombre me parece una gran garantía. Esto me rondaba la cabeza mientras leía la primera página de la cuarta entrega de la serie Kenzie y Gennaro: Desapareció una noche, o Gone, baby, gone en su versión original. Una vez acabada, creo que si hubo influencia tanto da, es la mejor historia que he leído de Patrick Kenzie y Angela GennaroAdiós, pequeña, adiós es una novela oscura y dolorosa para las personas que aparecen en ella.
Los detectives viven su mejor momento después de tantas turbulencias: la agencia pasa por su etapa más rentable gracias a casos financieros y divorcios y "ha pasado año y medio desde que consumaron un romance que duraba décadas". Sin embargo, Dorchester sufre y acude a Patrick y Angela para encontrar aAmanda, una niña de cuatro años desaparecida hace tres dí…