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Mostrando entradas de julio, 2016

Milo Malart #1: El asesino de la pedrera

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Descubrí esta novela por casualidad: una promoción de verano que por apenas 1,95€ ofrece un buen taco de seiscientas páginas. No conocía ni al autor ni a la historia, aunque el título refiriéndose a un símbolo de Barcelona era bastante para cazarme. Aro Sainz de la Maza resultó ser un escritor experimentado en otras historias y que además trabaja como editor, pero El asesino de la pedrera es su primera novela negra, y con ella nace el inspector Milo Malart.

La entrega, un Dennis Lehane navideño

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Dennis Lehane se adentró con Vivir de noche en el mundo de los criminales de altos vuelos, más parecidos a los grandes empresarios que a los perdedores del progreso que suelen protagonizar sus novelas. Sin embargo, como suele explicar en entrevistas, se siente más cómodo escribiendo sobre gente obrera con vidas anónimas. Supongo que por volver a estar a gusto antes de acometer el cierre de la trilogía Coughlin, desempolvó la historia de Bob Saginowski y su primo Marv, ideada en los albores de este siglo y publicada como novela después de su estreno como película protagonizada por los geniales Tom Hardy y James Gandolfini. La entrega es el concepto de novela negra de Lehane en estado puro. Me fascina increíblemente la lucha entre los que tienen y los que no. Siempre ha sido una partida interesante de observar. Y en particular me interesa la perspectiva de los no pudientes porque ésa es la gente con quien me crié. [...] Eso es sobre lo que escribo y lo que me fascina. El motivo por el q…

Cien años de perdón: un clásico actualizado

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El  cine español nos ha acostumbrado en los últimos años a estrenar muy buenos thrillers, un género que sirve para desnudar las miserias del país. Uno de los últimos es Cien años de perdón, una película dirigida por Daniel Calparsoro y escrita por Jorge Guerricaechevarría que recupera el cine de atracos actualizándolo con toques de corrupción política.
La película tiene un guion vertiginoso que se ve reforzado por el ajustado metraje de hora y media. Los personajes (atracadores, rehenes, negociadores, miembros de esferas oscuras del gobierno) son puestos al límite y se descubren fricciones enterradas. En un banco de Valencia entran unos atracadores con la intención de un golpe rápido, pero cuando tratan de salir falla el plan de fuga y entra en juego una caja de seguridad clave para una trama de corrupción. 
Estas circunstancias plantean el escenario que mejor define al género según el director Alberto Rodríguez, "el thriller solo es interesante cuando se difuminan las fronteras…