Harry Bosch #4: El último coyote


Michael Connelly había enseñado poco a poco la juventud de Harry Bosch en las primeras novelas. Hasta ahora sabíamos que Harry tenía once años y vivía en un orfanato cuando Irvings encontró el cuerpo de Marjorie Howe en un cubo de basura, y ahí se acababan las certezas. En El último coyote, llega la hora de que Bosch despeje más de treinta años después las sombras del crimen que le dejó huérfano. En el aire planea la idea que el protagonista tiene de la profesión: "todas las víctimas cuentan, o cuentan todas o no cuentan ninguna". Y su madre no contó, hasta ahora.

Bosch atraviesa su peor momento en el Departamento de Policía de Los Ángeles desde que fue desterrado a Hollywood. El detective fue apartado de su puesto y sometido a evaluación psicológica para valorar su regreso después de agredir al Teniente Pounds. El detective había citado como testigo a un sospechoso de haber asesinado a una prostituta, pero su jefe aprovechó una ausencia de Harry para leerle los derechos, poniéndole en aviso de lo que hacía en la sala de interrogatorios. Bosch enfureció y tiró por la ventana a su superior.

El inspector encara la terapia con la actitud habitual del departamento, que suele obviar los nombres oficiales de la Sección de Ciencias del Departamento para menospreciar su utilidad y ocultar el miedo a derrumbarse ante el estrés propio de la policía de la segunda ciudad más poblada del país. De todos modos, Bosch consigue gradualmente confiar en la doctora Hinojos para hablar sobre los sentimientos que ha ido guardando, su propia visión en el departamento y aceptar la que reconoce como su misión pendiente, íntimamente ligada con lo que causó su furia contra Pounds.

Cumplir esta misión se convierte para él en un arma que si no usa con cuidado puede hacerle daño. Harry trata de cerrar una herida que le ha susurrado al oído durante años aunque reconoce haberla ignorado de alguna forma que no sabe explicar, pero la doctora también le advierte que puede estar generándose unas expectativas infundadas de recuperar su felicidad gracias a descubrir quién mató a su madre de forma impune. Por otro lado, también trata de salvar al último coyote de su sueño en el que se ve reflejado como uno de los últimos policías en libertad; la forma en que la doctora Hinojos le explica esta visión del sueño recuerda a Hannibal Lecter explicándole a Clarice que trata de salvar a Catherine para callar el horrible chillido de los corderos.

Michael Connelly suele volcar en el caso de Bosch un problema social que en este caso ocupa el primer plano: la corrupción policial. Harry Bosch, sin el respaldo de una placa a su nombre, se ve obligado en esta cuarta novela a salir de Los Ángeles para encontrar a los policías que llevaron la investigación inicial de Marjorie Howe para reconstruir el caso y tratar de finalizarlo. En las conversaciones se encuentra impunidad, tráfico de influencias y conexiónes entre élites y bajos fondos angelinos. El resultado es un gran novela de suspense que sabe a género negro clásico.

Harry Bosch #1: El eco negro
Harry Bosch #2: Hielo negro
Harry Bosch #3: La rubia de hormigón

Ficha
Título: El último coyote
Autor: Michael Connelly
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 368
Año: 1995

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