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Mostrando entradas de 2014

Vivir de noche, Dennis Lehane en la Ley Seca

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Vivir de noche es la continuación de la monumental Cualquier otro día. Dennis Lehane cambia las asambleas del mundo obrero por las destilerías y veladas del crimen organizado. Y da un salto de siete años desde la huelga policial de Boston de 1919, tras la cual el Departamento fue renovado, hasta el ecuador de los felices años veinte, cuando el crimen organizado ya se había aprovechado de la Ley seca estableciendo una organización demasiado poderosa para echarla abajo. Aunque sin igualar el cum laude de Cualquier otro día, el autor recupera la mejor versión de las historias de gánsters.
La familia Coughlin sigue siendo la protagonista, pero en esta ocasión, Danny cede el protagonismo a su hermano menor. Joe tenía poco peso en Cualquier otro día, cuando era un niño de once años, "bajo para su edad, aunque Danny sabía que lo compensaba siendo uno de los niños más duros en un barrio de niños duros". Pero en Vivir de noche vemos que Joe ha crecido  y se ha hecho un nombre fuera d…

La mirada del observador, de Marc Behm

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La reciente promoción de libros a 1,95€ de SerieNegra ya me permitió conocer de primera mano a figuras como Jim Thompson o Dashiell Hammett, y a esto hay que sumar darme a conocer autores que desconocía por completo, como Marc Behm. Este autor americano, de Nueva Jersey, participó en la Segunda Guerra Mundial y se quedó a vivir en Francia, donde ya con cincuenta años comenzó a dedicarse a las letras como novelista a partir de finales de los setenta; antes como guionista desde los años sesenta -destaca Charada-; años atrás se había acercado a la interpretación como actor de doblaje, televisión y teatro. Su segunda novela, publicada en 1980, fue su obra más afamada: La mirada del observador.

El asesinato como diversión, de Fredric Brown

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Brown insiste en esta novela en la idea de que un ciudadano cualquiera puede verse envuelto en una actividad criminal que comenté en en el artículo sobre El gran reloj, que Fearing publicó dos años antes. Incluso tiene a un periodista en el centro de la historia, sin embargo, Fredric Brown hace una gran incorporación: el humor, no como chascarrillo aislado sino como algo natural en la narración, algo que suponemos lógico si decidió llamar a la novela El asesinato puede ser divertido -aunque aquí se tradujo con la fórmula El asesinato como diversión-.

El gran reloj, Kenneth Fearing y la evolución de la novela negra

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Esta novela es una de las excepciones noirs en la carrera de Kenneth Fearing, desconocido por mí pero reconocido en Estados Unidos por, sobre todo, su legado poético. El autor pisó varias habitaciones de la literatura: periodista en los años veinte; poeta desde el año del Crack y consagrado durante la Gran Depresión; novelista desde 1939, cuando arrancó la II Guerra Mundial. No se dedicó al género negro, solo tres novelas, pero El gran reloj (1946) supuso los elogios de uno de los reyes del sector, como Raymond Chandler: "todavía estoy un tanto asombrado de cómo es que no ha aparecido nadie que me haya dejado en evidencia. Excepto algún tour de force ocasional como El gran reloj, no ha salido nadie". Chandler da en la tecla con el término "exhibición de poder", Fearing presenta un thriller que permite evolucionar los postulados de la novela negra.

El halcón maltés, un caso de Spade por Dashiell Hammett

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Dashiell Hammett edificó su leyenda en el género negro escribiendo principalmente relatos, durante los años veinte, y dejando cinco novelas entre 1929 y 1934, los años de la Gran Depresión. Entre estas destaca El halcón maltés, la tercera que publicó y la primera en la que apareció el detective Sam Spade, quien tuvo continuación en años posteriores en relatos cortos. Todo un clásico para iniciarme en este autor, cuya adscripción a los ideales de izquierda le costó caro. En las líneas se puede entrever un profundo desapego hacia el sistema estadounidense, o quizá más a quienes detentan el poder en el sistema, de Sam Spade, centro de una novela negra que presenta los elementos históricos: el detective, la femme fatale, un crimen, varios delincuentes que se retroalimentan y una historia intrincada que los une.

El asesino dentro de mí, Jim Thompson

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Existen varios subgéneros dentro de la novela negra, pero creo que El asesino dentro de mí (1952) pertenece a esa clase de novelas que me gustan más. La variedad de personajes, tanto en número como en perfiles psicológicos y sociales: una ciudad tiene dinámicas sociales y no solo edificios o calles; una comunidad lo suficientemente grande para tener un buen mosaico de paisajes y lo suficientemente reducida para que el efecto mariposa no tenga mucha dificultad para tocar a varios personajes sin excesivos resortes; y un protagonista bueno o malo pero inteligente y que sepa dialogar. Es, según leo, una de las novelas que más fama le dio a Jim Thompson y le permitió trabajar como guionista con Stanley Kubrick en la genial Atraco Perfecto y en Senderos de gloria (sin adjetivo porque no la he visto).

A quemarropa, la venganza de Parker

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El País y SerieNegra lanzaron en verano una promoción de clásicos de novela negra a precio reducidos, 1,95€, entre los que se contaban títulos de Hammett o Jim Thompson. Uno de estos títulos es A quemarropa, primera novela del atracador profesional Parker, firmada por Richard Stark, un seudónimo de Donald E. Westlake -ganador de tres Premios Edgar y nombrado Gran Maestro del Misterio por la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos-por decisiones empresariales de su editorial. La primera aventura protagonizada por Parker presenta a un hombre violento, con determinación y sin el menor atisbo de intentar caer simpático a nadie ni asustarse ante el poderío de toda una organización criminal.

Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena

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Creo que Los renglones torcidos de Dios no habría caído en mis manos por iniciativa propia, sin embargo, quedé totalmente prendado apenas leí el prólogo y un par de páginas de la historia. La sinopsis de la contraportada ya invitan a pensar que el punto de partida -la detective Alice Gould entra en un psiquiátrico simulando una paranoia para resolver un caso- evolucionaría hacia una duda razonable acerca del estado mental de Alice, lo que queda fuera de la presentación es la riqueza del lenguaje del autor, su conocimiento del tema que trata y su habilidad para conducir el relato según le convenga hasta un final encauzado y descartado varias veces a lo largo de esta aventura por las circunstancias presentadas.

Honrarás a tu padre, Gay Talese vence a la omertà

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La mafia es probablemente la sociedad secreta más atractiva desde el punto de vista narrativo. Su carácter hermético e inaccesible convive con su cercanía a la sociedad involucrándose en el mundo empresarial legal y relacionándose con los poderes políticos, con quienes comparte una relación de amor-odio según persigan sus fraudes y crímenes o acepten sus sobornos, ninguna de las dos variantes son infrecuentes. El gran relato de ficción criminal que describe este mundo es la obra escrita de El Padrino, de Mario Puzo, y las películas adaptadas de Puzo junto a Francis Ford Coppola; la historia de los Corleone estaba muy bien documentada pero solo fusionaba figuras y las recolocaba en las situaciones que imitaba del hampa real. Dos años después de la publicación de El Padrino, el periodista Gay Talese publicó Honrarás a tu padre, donde "cada detalle era real".
"Wolfe y muchos de sus contemporáneos reconocieron -algunos antes que la gran mayoría- un hecho destacado en el ac…

En la orilla, Chirbes

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Rafael Chirbes (Tavernes de la Valldigna, 1949) abofeteó al país con Crematorio (2007): una novela-retrato de la burbuja inmobiliaria publicada en los estertores de los tiempos del pelotazo, escrita en tiempo real. Ya lo decía él: "la misión del novelista es contar lo que ve. Y aquello estaba a la vista de todo el mundo, lo que pasa es que a nadie le convenía verlo". El autor valenciano lo vivió en primera fila desde su casa de Beniarbeig (Marina Alta), cerca de donde ubicó la ficticia Misent a juzgar por las ciudades próximas mencionadas: Calp, Xàbia, Benidorm (Marina Baixa).

En la orillatrata de las víctimas crisis de Crematorio. El protagonista de esta novela es Esteban, un carpintero que quiso volar en el avión de los Bertomeu de la vida y acabó embargado. Frente al existoso señor Bertomeu, el fracasado Esteban, sin señor y sin apellido. La pujante Misent asomada al mar y la estancada Olba.

Después de los monólogos de Crematorio, Chirbes abraza la continua digresión para …

Cualquier otro día, la brillantez de Lehane en el Boston revolucionario

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En la portada ves unos policías con cajas y barriles llenos de papeles y ropas o trapos. En la contraportada lees sobre una enfermedad que traen soldados que lucharon en la Primera Guerra Mundial, sobre un joven policía, hijo del Capitán de la Policía de Boston, que acaba al frente de un movimiento sindical, y sobre un negro que deja un rastro de sangre. Sin embargo, Cualquier otro díacomienza hablando de béisbol a través de las Series Mundiales de 1918 y relatando una pachanga entre jugadores blancos de los Red Sox y negros que juegan por placer. Es un poco desconcertante, pero a Dennis Lehane no le gustan "los artificios literarios ni las historias que arrancan a gran velocidad, creo que el arte de narrar es otra cosa", confió el autor a Enric González. Es algo habitual en este autor de Boston, Mystic River comienza con unos niños jugando en la calle y en Shutter Island con el viaje de los dos agentes en barco.

Coronado, píldora para la espera

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Las dos primeras novelas de Dennis Lehane tuvieron solo dos años de diferencia. Mystic River llegó en 2001 y Shutter Island en 2003, año en el que además Clint Eastwood estrenó su exitosa adaptación de Mystic River. El escritor de origen irlandés reconoció poco después que había germinado la idea de su primera novela en 1993, pero que por "entonces no tenía la fuerza necesaria para escribirla", un año después irrumpió en la escena literaria con la serie Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Pero a inicios de siglo XX ya estaba claro que Lehane era un gran narrador, y su siguiente paso fue desembarcar en el equipo de guionistas de la gran novela televisiva: The Wire.
Entre Shutter Island y la siguiente pasaron cinco años. En ese lustro, Lehane se dedicó a su labor de guionista y a un amplio período de documentación para su próxima novela, que llegó en 2008. Para no desaparecer por completo de escena, publicó Coronado, un pequeño conjunto de relatos cortos más un guión de teatro qu…

#enricgonzalismo en 25 citas de Memorias Líquidas

Enric González está considerado como uno de los mejores periodistas del país. Comenzó en La Hoja del lunes con dos carajillos de ron y su primer cigarro, con la mente puesta en que aquello sería una prueba para confirmar que prefería ser veterinario. Pero de ahí pasó a El Correu, luego a El Periódico de Catalunya y finalmente a El País, el medio donde más tiempo trabajó y que fue el escaparate donde más veces compartieron página reportajes brillantes y su firma hasta que se autoincluyó en el ERE, y meses después firmó con El Mundo. En un principio quería firmar con su nombre y sus dos apellidos, pero cuando estamparon Enric González sobre un obituario de Elvis -La insinuación de unas caderas- no dijo nada, y así se quedó. En Memorias líquidas -Jot Down Books-, publicado poco después del ERE que le sacó voluntariamente de El País, Enric recuerda su carrera con capítulos como las corresponsalías en Londres, París, Nueva York, Washington y Jerusalén. Aquí van 25 citas de #enricgonzalism…

Confesiones de un gánster de Barcelona: fuscas y palos

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La biografía novelada de Miguel Ángel Soto es una novela rompedora. Rubén Bertomeu decía a Traian, en Crematorio, que "hace tiempo que se acabó la gran comilona, eso de comerselo todo muy deprisa antes de que te lo quiten del plato; ahora ha llegado el momento de la moral pública". El Millonario es hijo de esa gran comilona, de la Barcelona underground y de unas "libertades que teníamos en los 80, que no las volveremos a tener" según comentaba el propio Soto (9:55). Miguel Ángel se hizo un nombre en el mundo de la delincuencia barcelonesa del momento gracias a su habilidad para dar el palo a entidades bancarias y demás establecimientos susceptibles de darle dinero a punta de arma. No es el único que lo hizo en aquellos años, fueron muchos -las cárceles estaban superpobladas de gente como él o peor-, pero ha sido uno de los pocos-poquísimos que lo han contado, ahora que ya está totalmente reformado. Confesiones de un gánster de Barcelona es la historia de su vida c…