Los amigos de Eddie Coyle, exhibición del diálogo


El 8 de octubre me llegó el primer número de Fiat Lux, y en el mismo paquete venía una joya literaria gracias a la propia Fiat Lux y a Libros del Asteroide. Esta editorial nació hace ocho años en Barcelona con un claro objetivo: "quiere ofrecer a sus lectores obras fundamentales de la literatura universal de los últimos setenta y cinco años que no hayan sido publicadas antes en español o que se encuentren descatalogadas". En ese contexto se encontraba Los amigos de Eddie Coyle de George V. Higgins, "la novela negra que cambió las reglas del juego de los últimos cincuenta años" según Dennis Lehane en el prólogo, que además añade que "posiblemente sea una de las cuatro o cinco novelas negras jamás escritas".

Los amigos de Eddie Coyle es la primera novela de Higgins. Aunque antes ya había escrito como periodista, es decir, en espacios limitados. También había desarrollado una carrera como hombre del Derecho, docente universitario, abogado y fiscal; además sirvió al Gobierno estadounidense en la lucha contra el crimen organizado de Boston, es decir, conoció a la perfección a los bajos fondos de la capital de Massachusetts, sus personajes y sus interacciones. La primera criatura nacido al calor de estos elementos es una magnífica primera obra donde el motor que hace avanzar a la novela son los diálogos. El narrador solo presenta escenarios funcionales y la apariencia física de los personajes; los escenarios solo sirven para ubicar en unas coordenadas a los personajes, que no el lector conoce gracias a sus palabras, no por profundos flashbacks o recursos similares (sí hay una mirada al pasado en la novela, y destaca principalmente porque es un personaje que solo aparece una vez y sus palabras van a ser escasas y bajo coerción).

Los amigos de Coyle no son muchos, de hecho, más que amigos son socios. Coyle es un pequeño traficante de armas que intenta ir tirando como intermediario con unos atracadores y como confidente de un agente del FBI para intentar librarse de una condena. En torno a esa red de intereses cruzados, Higgins monta un thriller muy dinámico gracias a esos diálogos que huelen a bajos fondos por su naturaleza tan realista e idéntica a los ambientes el autor manoseó.
-¿Es que en este mundo las cosas no cambian nunca?
-Pues claro que cambian. Algunos mueren, los demás envejecemos, llega gente nueva, los antiguos se marchan... las cosas cambian todos los días.
Ficha técnica
Título: Los amigos de Eddie Coyle
Autor: George V. Higgins
Año: 1970 (original, edición de Libros del Asteroide: 2011)
Editorial: Libros del Asteroide
Páginas: 193

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